Mostrando entradas con la etiqueta Carmen Clemente Travieso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carmen Clemente Travieso. Mostrar todas las entradas

domingo, 14 de agosto de 2011

¡No toquen esos muertos!

Alarmada por las noticias que corrían entonces acerca de que el Cementerio de los Hijos de Dios iba a ser demolido para dar paso a una moderna urbanización obrera, Carmen Clemente escribió en el Heraldo, el 30 de abril de 1948, un reportaje en el que daba cuenta de los personajes sepultados en dicha necrópolis, muy visitada por los caraqueños a principio del Siglo XX.

“Como si no existieran suficientes terrenos ejidales para empresas de esa naturaleza -se quejaba-, el Concejo Municipal se propone destruir parte de la escasa tradición histórica de la ciudad. Ahora toca el turno al Cementerio de los Hijos de Dios, viejo recuerdo de los venezolanos de 1800, con su triste y dolorosa historia y sus muertos ilustres”.

La escritora daba cuenta de la iniciativa que tuvo en el año 1947 Enrique Bernardo Núñez, por entonces Cronista de Caracas, y de varios miembros de la Junta Conservadora de las Reliquias Históricas, de crear unos jardines en dicho recinto, entonces invadido por la melaza.

Recordó Carmen Clemente los sucesos que se registraron en Caracas a partir del 13 de agosto de 1855, cuando atracó en la Guaira un mercante de cual desembarcaron algunos pasajeros que habían contraído el cólera. La enfermedad se propagó con la inusitada rapidez. A las 8 de la noche de aquel día, doce personas habían fallecido, víctimas de terrible mal. En la capital morían familias enteras. Las urnas eran insuficientes, así como los coches mortuorios para llevar los cadáveres al Cementerio, que también colapsó. La municipalidad autorizó la incineración o lanzar los cuerpos en grupos en el sitio denominado “Sabana del Blanco”, al norte de la Ciudad. Y así nació, por iniciativa de un vecino de nombre Casimiro Hernández, esta necrópolis que diseñó el Ingeniero Olegario Meneses y bendijo el primero de noviembre de 1856 el Arzobispo de Caracas. Las victimas del cólera fueron sepultadas a las afueras del camposanto, en fosas comunes. Al quedar exterminada la epidemia, se siguió sepultando allí a los muertos hasta el año de 1876, cuando fue clausurado y se habilitó en tierra de jugo, el Cementerio General del Sur.

En el Cementerio de los Hijos de Dios fueron sepultados muchos próceres de la Independencia y de la Guerra de la Federación. Entre otros, el general José de Austria, autor del Bosquejo de la Historia Militar de Venezuela en su Guerra de Independencia. Austria luchó a las órdenes de Miranda, en Valencia; en los Llanos con Páez y en el sur de Colombia, con Simón Bolívar. El gran periodista y polémico político Juan Vicente González, muerto en 1866, fue sepultado allí, al lado de la tumba de su madre y una de sus hermanas. También reposan los restos del general Antonio Muñoz Tébar, de Francisco Riera Aguinagalde, el general Miguel Arismendi, el Doctor Tomás Aguerrevere, gran publicista; el doctor Manuel Cala, prócer de la Independencia; Pedro Villapol- otro prócer- , el general Esteban Herrera Toro, la parentela del Marqués del Toro y otras muchas familias ilustres.

“Es doloroso que los muertos sean desalojados- concluía Carmen Clemente su trabajo, que luego ampliaría –para dar cabida a los vivos, como si Venezuela no fuera una gran extensión de tierra deshabitada, como si no existieran millares de kilómetros que demandan, por Dios, que sean habitados”. Dejen a los muertos en la paz de sus sepulcros”, -clamaba.


Biblioteca Biográfica Venezolana/
El Nacional
Carmen Clemente Travieso






sábado, 16 de abril de 2011

Esquina de Camejo

Esquina de Camejo
de 1855
Carmen Clemente Travieso  explica en su libro Las Esquinas de Caracas:

"La Esquina de Camejo ha desaparecido de la Caracas moderna. estuvo situada más abajo de Sociedad y en ella estuvo últimamente la sede del Banco Mercantín y Agrícola. Ésa era la gran casa de techos de Piazarra, zagúan de huesitos y baños, que habitaban Don Jáuregui con su familia. Ese señor acostumbraba reunir, cada año,  por los días de diciembre, a algunos tipos populares a fin de ensayarlos en la caracterización  de las fiestas en la bajada de los Reyes Magos.

Al frente de esta mansión vivía un humilde alfarero de nombre Pedro Antonio Camejo, quién se ocupaba de fabricar ladrillos y loza de tierra vidriada, que vendía en los alrrededores.- La primera cerámica hecha en el País- que luego vendía a bajo precios a las clases populares de los alrrededores.

Refieren las crónicas que, cuando  los contertulios de Don Miguel llegaban a la vieja Casona, Don pedro abria de par en par  las puertas de su negocio , el cual, al cabo de un rato se llenaba con la clientela que iba en  busca de algún cacharro para la comida.

Hombre generoso y comunicativo, Don Pedro Camejo, conversaba con todos , por ello los que necesitaban alguna marmita para el sancocho y carecían de dinero se dirigian a su tienda en la seguridad que Ño Pedro se las daría  fiada."
Por los años de 1812 se efectuaron en aquella casa ( Miguel de Jáuregui) grandes fiestas y saraos; y desde 1813 hasta 1827, fue centro donde se efectuaron recepciones al Libertador durante su entrada triunfal a la capital."


Desde 1824 hasta 1830, estuvo instalada en esa casa La Intendencia del Departamento de Venezuela.
Cuando en 1831 se decretó el traslado de la capital a Caracas, el Gobierno Supremo se estableció en la casa de la esquina de Camejo, que ya comenzaba a ser conocida con el nombre popular. En ella vivieron los siguientes personajes de la República: Hasta 1835, el General José Antonio Páez; hasta julio del mismo año , el Dr. José María Vargas, el General Santiago Mariño; el General José María Carreño; y nuevamente el Dr. José maría Vargas desde su regreso hasta su renuncia en 1836.....
en 1842 se trasladó el gobierno a la casa de la esquina de El Principal, cosntuída para su despacho del Ejecutivo Nacional y conocida con el nombre de "Casa Amarilla"

Entre 1842 y 1851, la casa fue habitada por notables familias de Caracas, más tarde sirvió de almacén de frutos de la Casa Blhom, a cargo del Socio Don Gustavo Wollmer. Que también estuvo en la Compañia de Accionistas y el Banco de Venezuela.-

Hasta su destrucción, funcionó allí el Banco Mercantil y Agrícola .

Señala Rafael Valery en el Libro Nomenclatura Caraqueña:

"Cuando, el 14 de julio de 1603, dispuso el Cabildo empedrar las calles de Caracas, se identificaron algunas de las esquinas, llamásndose  a ésta de Francisco Rebolledo y Tomás de Aponte, vecinos que tenían en  ellas sus  solares. En el esquema del Obispo Díez Madroñero se la indica como esquina de Don Fermín Echeverría, y desde finales del siglo XVIII se le denomina Camejo."

Cabe destacar que esta esquina tuvo gran importancia en la vida política de Venezuela, por vivir allí importantes personajes de los primeros tiempos de la República.

Esquina de Camejo
Fuente Banco Mercantil

Esquina de Camejo 1925

lunes, 14 de febrero de 2011

Esquina Del Principal

Esta esquina fue conocida en tiempos coloniales por Cárcel Real. Más tarde se llamó Casa Amarilla (Guzmán Blanco la condicionó como Palacio Presidencial, y la pintó de amarillo, color del Partido Liberal; de allí su nombre) en tiempo de Castro. Pero volvió a adquirir su nombre en los días de 1785, cuando el Capitán González y Navarro fundó en su esquina el Teatro Principal, por haber estado allí la Guardia Principal que defendía a Caracas de las incursiones de los Piratas.


La Avenida Oeste era la más corta de todas : " Principal, El Conde, Piñango y Camino Nuevo"

Carmen Clemente Travieso
Las Esquinas de Caracas. 1956