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sábado, 4 de febrero de 2012

La Rotunda y Plaza de la Concordia



Demolición de “La Rotunda”  y creación de la “Plaza  de la Concordia” como símbolo del pensamiento de unificación nacional del cual están vinculados los futuros destinos de la República.

La Rotunda sobrevivió durante más de ochenta años sobre sus cimientos. El edificio proyectado como cárcel pública, fue comenzado a construir en 1844, durante la presidencia de Carlos Soublette  y terminado en 1854 cuando José Gregorio Monagas ejercía su mandato.

Su triste fama como destino para aquellos que disentían o combatían  al gobierno, comenzó en 1899 con Cipriano Castro, -también otro perverso dictador- y acabó inmediatamente luego de la muerte de su traidor compadre, Juan Vicente Gómez en 1936, por orden de su sucesor, Eleazar López Contreras quien demoliera el edificio y en su solar se construyera la Plaza de la Concordia.

“Memorias de un venezolano de la decadencia”, que escribiera José Rafael Pocaterra, muestra la primera impresión que  el autor recibiera al  ingresar en 1919 como preso político a aquella terrible mazmorra caraqueña, que por su particular arquitectura circular se le conocía como La Rotunda.

Los avatares políticos de esta Venezuela tan pródiga en hombres ilustres, llenos de fervor humano y democrático, y tan desconsoladamente triste en destinos despóticos de la naturaleza más perversa y humillante,  expresó Pocaterra:
“Hiede a podre, a basura húmeda, a fosa común de cementerio abandonado. Tropiezo en la oscuridad con desperdicios infectos. Cuando mis ojos comienzan a distinguir tras la media luz de la cortina, -solo dos míseros foquillos alumbran aquel circo de aquelarre-  sus paredes leprosas, sus nueve pilares soportando el alero, su pasadizo circular que rodea las bóvedas del primer piso- noto que hay una tabla empotrada al fondo de la hornacina. Tiene ésta dos metros de largo por uno y medio de ancho y algo más de dos metros de altura. Me apoyo en la tabla a manera de camastro que está allí contra la pared.  Un ordenanza me despoja de los zapatos; colócame dos argollas sobre los tobillos, pasa luego por ellos una gruesa barra y a golpe de mandarria que despierta los ecos de aquel recinto, espaciada, comienzan a remachar la chaveta de acero… Todo aquel aparejo pesaría unas setenta o setenta y cinco libras. -¡Trata de sacar el pié! -me recomienda el llamado Nereo.
 Como no le hago caso, fuerza mis pies a ver si doblándolos logro sacarlos de la argolla infame. Ahoga en mi alma el dolor del esguince. Me he roto el labio inferior con los dientes. Una ira loca me invade, y como todavía estoy fuerte, me arrojo sobre la tabla y levanto en vilo el par de grillos sacudiéndolos sobre la madera.  Salen. Acaban de clavar la cortina hasta abajo. Ni una línea de luz.  Alguno, el Nereo tal vez, murmura al partir:  -Éste es de los bravos, ¡pero aquí se amansa!”.

No es sino hasta el gobierno de Eleazar López Contreras,  quién el 02 de enero de 1936 en Gaceta Oficial Nº 18.843 decreta en los siguientes términos su demolición.
   
Gaceta Oficial del 02 de enero de 1936 Nº 18.843

Considerando:

Que el edificio destinado a la cárcel pública situado en esta ciudad en la calle Sur 2 entre las esquina de la “cárcel” y “Hospital” conocido con el nombre de “La Rotunda” no reúne las condiciones adecuadas para la represión de la delincuencia y su regeneración, de acuerdo con los modernos sistemas penitenciarios… que  con la demolición del mencionado edificio,  se daría satisfacción a cuantos sufrieron en él la privación de libertad.

Decreto:

Artículo 1: Procédase a la demolición del referido edificio y constrúyase en su lugar una Plaza Pública que se denominará: “Plaza de la Concordia” como símbolo del pensamiento de unificación nacional del cual están vinculados los futuros destinos de la República.

Artículo 2: Procédase a la construcción de un nuevo edificio destinado a cárcel en la Ciudad de Caracas. 

Fachada de la Rotunda

El interior de La Rotunda, a la vista se aprecian los calabozos de la planta baja y alta

El cadete Armando Chávez, preso en La Rotunda
portando grillos de 75 libras. Foto del año 1930

El yunque de remachar grilletes

Por ese espacio  conocido como "el buzón"
penetraban los vivos y salían los muertos

El tristemente célebre carcelero de
La Rotunda, el cabo de presos
Nereo Pacheco

símbolo del pensamiento de unificación nacional del cual están vinculados los futuros destinos de la República.


Plaza de la Concordia 


Fuente: Biblioteca Nacional
Gaceta Oficial/ Imágenes Caracas en Retrospectiva
y el Blog  http://lacolumnadepapel.blogspot.com/2010/11/la-rotunda-la-temible-carcel-gomecista.html