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martes, 26 de julio de 2011

Sabas Nieves

Entre los personajes de la Ciudad no podemos olvidar al custodio de nuestra querida sierra ... Magestuosa e Inmutable montaña ..
comparto las notas que he ido encontrando sobre Sabas Nieves...

"Sabas Nieves era el único que me ganaba subiendo"

El galipanero, Diógenes Torres, recuerda al guardaparque Sabas Nieves como una persona muy responsable y honesta

Aquel julio de 1951, Diógenes Torres comenzó su historia de amor con el Ávila. Era ayudante de campo en el parque para desarrollar un programa de reforestación en el cerro El Papelón, una ruta con caminos de recua, por los que se subía sólo a pie o en bestia.

Junto a un grupo de obreros subía por San Bernardino en un trayecto de tres horas o más por una ruta empinada y con la carga de comida de toda la semana: "Conmigo subía el buen amigo Sabas Nieves, persona muy responsable y honesta. Era el único que me ganaba subiendo el cerro", recuerda Torres, que se convirtió en perito forestal.
A sus 81 años, su conversación se ocupa en explicar la flora y la fauna del cerro, los caminos que lo conforman, la hidrografía, la vegetación, y lo describe hasta el más mínimo detalle, aunque ya no tenga la visual del Ávila ante sus ojos porque vive en Coro, estado Falcón.

Los recuerdos de Diógenes se iluminan cuando habla de su rutina en la montaña con el perro Cocodrilo y quien consideró un gran amigo, Sabas Nieves, el especial guardaparque que murió en 1972. "Me alegró tanto cuando fue designado con su nombre un sitio del parque" rememora Diógenes, otro guardián de por vida del cerro Ávila.

Fuenet: Ultima Noticias/ Gabriela Rojas- grojas@cadena-capriles.com/ÚN



Sabas Nieves


Un rincón del Ávila rinde homenaje al Guardaparque. Para los amantes de la naturaleza, Sabas Nieves es una parada obligada. Un lugar donde se conjuga la visión citadina de la agitada Caracas y el silencio que el cerro Ávila es capaz de regalar. El paisaje en colores áridos y verdosos, un clima agradable impregnado por el aire puro y el camino empinado son los atractivos que invitan a sus visitantes a desconectarse de la rutina y a practicar un poco de ejercicios.

Mientras para algunos Sabas Nieves es sinónimo de esparcimiento y ejercicio, para Héctor Nieves es recordatorio de compromiso laboral, gratitud y amabilidad, tres de las características de su tío Sabas, a quien se le hizo un homenaje en uno de los rincones del Guaraira Repano.

“Hago especial énfasis en Sabas porque su don de gente y excelente trato con cada uno de los visitantes o excursionistas que se le acercaban, lo hicieron destacarse. No se limitaba a responder preguntas también aconsejaba, orientaba, y hasta guiaba por aquellos senderos de la montaña que estaban dentro y fuera de su área”. Así cuenta quien se dedica al mismo oficio del homenajeado, ése que parece haberse heredado con el apellido Nieves.

Héctor, al igual que Sabas (el tío), Rafael Emilio (el papá) y Emilio (el abuelo), se desempeña como Guardaparques. El puesto Lomas del Viento está bajo su custodia desde el año 1994, cuando “tomó las riendas” del cargo que por un tiempo ocupó su padre.
La descripción de Héctor acerca de la labor de su tío, hace referencia a la importancia del trabajo de un guardaparque, las funciones parten desde la mera custodia del entorno natural y van hasta la misma protección de quienes incursionan en él.
“Él enseñaba cómo y dónde encender fogatas, explicaba el porqué de cerciorarse de apagar la última llama, porqué la obligación de no ensuciar las aguas, la importancia de conservar y preservar la naturaleza, de no depredar, ni molestar la fauna… Y todo esto lo hacía de una manera gentil y educada. Tenía gran apego a los animales, y era frecuente y todo un espectáculo verlo rodeado de guacharacas y querre-querres, que se posaban frente a su casa para comer”.
Sabas Nieves se inició en el año 1961 como Guardaparque, y en 1972 cuando fallece, sus amigos tuvieron la iniciativa de colocar una placa de madera con su nombre en este lugar del Ávila, el cual en la actualidad es muy frecuentado por los amantes de la montaña.


En esta extraordinaria foto de izquierda a derecha: Guilllermo Valero, el legendario Sabasnieves -guardián de su sector en El Avila-, y mi tio Andrés Roncayolo.
                                                                               Aporte de Malena Roncayolo

Conmemoración a los guardianes

Los Nieves una familia de 16 hermanos de los cuales algunos dedicaron cuerpo y alma al trabajo de guardaparques, ya sea por tradición o por voluntad, son un ejemplo de lucha y constancia en la dura faena de mantener los parques en óptimas condiciones.

El 13 de febrero de 1992, un grupo de más de 50 guardaparques reunidos en el Parque Nacional Henri Pittier, crearon el Día Nacional del Guardaparques, fecha que siempre ha sido propicia para rendir homenaje a estos servidores. La fecha fue escogida en conmemoración del 13 de febrero de 1937, cuando fue decretado el primer Parque Nacional, denominado Rancho Grande, actual Parque Nacional Henri Pittier, ubicado en el estado Aragua.
Los guardaparques son la autoridad constituida dentro de los espacios naturales, en las que hacen cumplir las leyes y reglamentos referentes a la conservación ambiental, realizan la función social de preservar y brindar seguridad a los visitantes en el parque o en el área protegida.
Fuente: Edilia de Borges, Delegada Región Capital Fundación La Tortuga
Texto: Mariana Aguilarte Trías