Mostrando entradas con la etiqueta la Lisa.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta la Lisa.. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de octubre de 2010

LA INOLVIDABLE CERVECERÍA DONZELLA

Crónicas universales





Caraqueñísimo recinto de alegría y cordialidad era la famosa y singular cervecería que reunió a tres generaciones de venezolanos que la disfrutaron, mereció elogios de escritores y humoristas y menciones en la música como la "media lisa" de Billo, crónicas, caricaturas y sonetos

Por muchos años, hasta 1952, fue la Cervecería Donzella un caraqueñísimo rincón que derramó sus sifones, destapó sus botellas y llenó sus "lisas" y "medias lisas" para tres generaciones de venezolanos de nacimiento y de adopción. Grato refugio que se convertía en oficina, centro de negocios, sucursal de redacción de los periódicos, estafeta de correos, banco y hasta casa, préstamos y de infalibles "flaos", por la calidad de la clientela y la criollísima bondad del "Catire" don Pepe Donzella.

Origen de la Strich

La Cervecería Donzella tuvo su también histórico antecesor en la Cervecería Strich, donde J.J. Donzella se inició en el rito de la espuma lupulosa y cebádica, como hombre de confianza de Gustavo Strich. El popularísimo negocio estaba ubicado nada menos que en toda la esquina de La Torre, frente a la plaza Bolívar, la Catedral y el hermoso edificio Washington, demolido, como tantas casas y cosas en Caracas. Por allí pasaba todo el mundo, ante un permanente chorro de cerveza y otro de cordialidad, respeto y buenas maneras que imponen la elegancia y el buen equilibrio de la cultura etílica. Eran de alta categoría las tertulias, en éstas intimaban literatos, artistas, comerciantes, actores teatrales nacionales y de compañías extranjeras, toreros, deportistas, agentes viajeros, músicos de alcurnia en los pentagramas y también pimientosos "cañoneros" e integrantes de la nómada tribu de la llamada orquesta "vente tú..." (porque en la esquina de La Torre, quien iba a poner una fiestecita se acercaba al grupo y escogía así: "vente tú, vente tú...") En Strich primero y en Donzella después imperaba la más absoluta camaradería e igualdad, desde un canciller u otro alto personaje hasta el muy popular y jacarandoso "Muda e' Gallo".

"Lisas" y "medias" cerveceras

Las cervezas eran servidas en grandes copas llamadas "pumpás", como era el nombre criollo de alto sombreros precisamente de copa o chistera, bautizado en Venezuela como "pumpá". La cerveza pequeña también tenía nombre de sombrero y así se les pedía a los fraternos mesoneros Mira, chico, traeme otra "camarita".

Después vinieron las "lisas". El origen de este nombre radica en la primera Guerra Mundial. Por la guerra empezaron a escasear los grandes tarros bautizados como "pumpás" y "camaritas". Como dejaron de venir de Alemania, Strich y Donzella tuvieron que poner en uso unos tarros lisos, sin cortes, sin adornos y sin las tapas de los tarros alemanes. Eran, simplemente, unos vasos, y quienes preferían el cristal más delgado y liviano de los nuevos empezaron a diferenciar al pedir sus néctares de cebada y lúpulo.

Mira lupero: dame una bien fría, como "jocico" de foca, en un vaso liso.

O pegándole "chapa" y grito a un veteranísimo:

íAh, "Cochino e' Monte": la mía en unos de esos bichos lisos...!

Y así, poco a poco, se fue imponiendo lo femenino en esa catira de alba melena que es la cerveza.

Viejo Soto, dame una lisa.

En criollo quedaba bautizado el sifonero vaso cervecero. Y también la "dosis" pequeña como "media lisa", que además valía medio real. Ha sido rotundamente recordada por el gran caraqueño de adopción Billo Frómeta en una de sus pimientosas y nostálgicas piezas. Al correr de los tiempos comenzaron a imponerse los botellones, las jarras, las medias jarras y los tercios.

La Cervecería Strich estuvo como expuse en la esquina de La Torre y luego de Torre a Madrices. Cuando Donzella le compró a quien ya era su compadre, se mudó frente a la plaza, en el local del edificio Washington, exactamente frente al sitio de la retreta, en años veinte. Cuando le pidieron dicho local se instaló cerquita: de Principal a Conde. Y en la Navidad de 1937 inauguró el gran local de Principal a Santa Capilla donde hoy funciona la prefectura establecimiento que mantuvieron los hijos Gustavo y John hasta 1952.


Fuente : Reportaje de Carlos Eduardo Misle "Caremis" para la revista Elite del Año 1961