"El cañonazo del 31 es sólo un recuerdo"
El sábado 31 de diciembre de 1983, el Diario de Caracas entrevistó a Carlos Eduardo Misle o Caremis que se pronuncia porque le echen pólvora al viejo cañón de la Academia, si es que todavía existe, y disparen el tradicional cañonazo de los 31. Un sonido que nadie, ahora, escucha ni ve, y sin embargo todo el mundo habla como si fuera verdad.
Explica Caremis:
" La costumbre de esperar el nuevo año en La Plaza Bolivar era una tradición muy arraigada en Caracas. Literatura al respecto hay en abundancia y Caremis se cuenta entre los relatores, no solo de las festividad de Año Nuevo en la Plaza Bolivar, a la que en el siglo pasado asistían los presidentes de la República, sino que ha sido un atento seguidor de los acontecimientos importantes ocurridos en la Plaza desde la época de la fundación de Caracas hasta nuestros días.
Caremis cuenta que el cañonazo del 31 lo disparaban desde el Cuartel San Carlos y luego en La Academia Militar, hoy convertida en Museo Histórico Militar. El Cañón estaba instalado en la Colina de La Planicie, asiento de la Academia Militar. Se popularizó a partir de 1910.
Ese día en la Plaza el ambiente era de fiesta. El eco del fogonazo se escuchaba hasta en La Candelaria. " Caracas era una ciudad silente. Hoy, con el ruido, no se oye nada, y además no hace falta. Ante la gente se reunía en la Plaza y se traían hasta las sillas. ¿ En estos días como le vas a pedir a alguien que vive en Caricuao o en Macaracuay que se tire un viaje hasta la Plaza Bolívar para recibir el año? además es un peligro.
"Yo no se si el cañonazo lo disparan todavía, porque ya la Academia desapareció y es asiento del Museo Histórico Militar . Sería bueno que lo activaran para que siga la tradición"
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