Triunfo diáfano e insólito el de Iraida Regina Blanco, preclaro Blasón del Ávila, en el brillante torneo de belleza y simpatía iniciado por "Billiken" para elegir a la "señorita Caracas". A la gentilísima Electa, bella y vistuosa, caraqueñisima, podrán dedicársele en perfecta justicia aquellos versos de Rubén Dario, el Divino:
" Perla pura entre perlas buenas,
dulce belleza hecha de bien,
tu bel...dad nos viene de Atenas,
tu bondad de Jerusalén.
En ti veo paloma y honda,
todo misterio y poesía,
la sonrisa de la Yoconda
hecha por la virgen María".
Revista Elite 1933
Señorita Caracas, Dora Iraida Regina Blanco.
