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miércoles, 11 de octubre de 2017

Sabana Grande Via Veneto


"Desde el 6 de octubre, por decisión de la Gobernación del Distrito Federal, la Prefectura del Departamento Libertador y la Dirección Nacional de Tránsito, el kilómetro y medio que mide Sabana Grande ha quedado convertido en la noche de los viernes y sábado, en un inmenso paseo que no tiene nada que envidiar- según el Gobernador Valera- a Vía Veneto de Roma. El cierre del tránsito constituye una indudable victoria para los peatones y una derrota para los conductores. Los peatones, cuando sonaran las 9,30 de la noche del viernes, no sabían, al principio qué hacer con tanta calle por delante,  pero las calles paralelas de la Avenida Abraham Lincoln (que es como se llama de verdad Sabana Grande) se volvieron una galleta de carros y los cornetazos no dejaron de sonar hasta horas de la madrugada, con el consiguiente disgusto de los vecinos de esas calles. Claro que el remedio lo tienen la mano: salir a pasear por Sabana Grande.


Al dar las nueve y media del viernes, la verdad es que Sabana Grande se caracterizaba por ser un gran paseo lleno de policías a pie y de a caballo que se movilizaron para hacer cumplir las órdenes del Gobernador, pero en cuanto el público- sobre todo los niños- se dieron cuenta que la calzada era también para ellos, cuando hasta entonces habían sido solo dueños de las aceras, se fueron echando a la calle poco a poco y se formó un sabroso paseo por el medio de la carretera, sólo interrumpido por las rayas blancas que cruzan la avenida de lado a lado. Grupos de pavitas con pantalones, novios del brazo, familias enteras pasearon por el nuevo Boulevard cuyas tiendas se veían engalanadas y llenas de luces multicolores como en los mejores días de Navidad"



Imagen tomada del Blog del Museo del Transporte 

Fuente:
Revista Momento 1967  

martes, 8 de octubre de 2013

La Caracas de antes y después

Antes

Ruinas de la Casona  Bello Monte 
Hasta hace unos años se podía ver en Sabana Grande, metida entre el follaje campesino, las ruinas de la casa de Bello Monte, una hacienda colonial de caña de azúcar. Bajo los techos hospitalarios de esta casona austera el sabio Alejandro Humboldt fue festejado la noche de reyes de 1800. Para ese momento la finca rural pertenecía a Andrés Ibarra. Posteriormente la adquirió el súbito ingles Jhon Alderson, quién fue fervoroso partidario de nuestra emancipación e intimo amigo de Bolívar y Humboldt. Don Arístides Rojas, aquel inmenso cronista caraqueño, nos dice que esta casona: “Bello Monte” no ha desaparecido. Cambió de dueños pero quedó inmortalizada con el recuerdo de las pasadas grandezas, bajo la atmósfera luminosa que baña con el aroma de flora, arboleda, maleza, ruinas casa silenciosa, cedros seculares… “El progreso no perdonaría aquellas ruinas venerables de la casona de la famosa hacienda”.

Hacienda Ibarra 



Plano  de la Hacienda Ibarra 
Después

Sabana Grande / años 50 

De aquella mansión rural enclavada en la tradicional Sabana Grande, no queda sino el añorante recuerdo que nada ni nadie podrá borrar de los mejores anales de Caracas. El empuje urbanístico barrió con los muros de noble piedra que cubría el silencio de los  (ilegible) que llevaban impresos en su mudez el señalado acontecimiento del centenario de Humboldt, celebrado en su ambiente lleno de aromas y añoranzas. Hoy aquello es parte de una urbanización residencial que se extiende hasta lo que se denomina Colinas de Bello Monte. Si duda que la mayor parte de sus residentes ignoran la historia apasionante de este sitio y todo lo relativo a la finca con su trapiche, su casona, su interesante flora admirada por los insignes naturalistas que nos visitaron a finales del Siglo XVIII y comienzos  del XIX. No obstante, queda flotando en su ámbito aquella brisa lejana y en la memoria el recuerdo de amables días.     
Casona Ibarra
UCV / 2010 

Fuente: Elite 
1952

sábado, 20 de julio de 2013

De Sabana Grande a Chacao

Cerca del  446 aniversario de la fundación de nuestra ciudad, quiero compartir con ustedes una serie de artículos que he ido rescatando y transcribiendo sobre nuestro pasado, comenzando con el trayecto de Sabana Grande a Chacao.  

Para Viajar de Sabana Grande a Chacao
Se pasaba por las pulperías de Chacaíto
 
Chacaíto 
“ A la orilla del antiguo camino entre Sabana Grande y Chacao se hallaba  el punto de “Chacaíto”  con sus pulperías  y casas de corredor. Hacía el Sur se encontraban las vegas y el trapiche de la Hacienda Bello Monte, donde Bolívar transcurrió largas temporadas de su juventud. Muy cerca de este sitio cruzaba el primitivo sendero que conducía a las poblaciones de Baruta y El Hatillo no sin antes tener que atravesar el río Guaire por un estrecho y hermoso puente colgante.

Desde Chacaíto se va en la actualidad a todas las urbanizaciones del este y aún a Petare pasando por Chacao. Alejandro Humboldt en 1800 se preguntaban por qué razón la primitiva ciudad no había sido edificada en la parte más extensa y llana del valle de Caracas.
Desde las estribaciones de la Cordillera, las vegas caían en suave declive hasta las riberas del Guaire, entonces río anchuroso y de aguas limpias. Fue precisamente en aquellos predios donde el Padre Mohedano realiza en el último cuarto del siglo XVIII la siembra de seis mil cafetos.


A raíz del terremoto de 1766 propusieron el Ayuntamiento de Caracas reconstruir la ciudad en el valle de Chacao. Esta iniciativa no prosperó y durante casi dos siglos más siguió siendo un paraje casi rural enmarcado entre verdes cañamerales  y torreones de trapiches. Allí tenía su escuela de música el Padre Sojo; estaba la posesión de Bartolomé Blandín y las estancias de la Floresta y El Convento, Los Ravelos y Las Mercedes, Chacao, como Sabana Grande, eran pequeño caseríos de agricultores.

Hasta no hace mucho tiempo existió un pintoresco “paso a nivel” en el cruce de la línea férrea Caracas-Petare –Santa Lucía con la entrada en el Country Club. Por aquella Trocha – además del tren- circulaban un tranvía de dos pisos que hacía itinerario regular entre la estación de Santa Rosa y Petare.  Actualmente  es parte de la Avenida Libertador.
 
Las Delicias
Sabana Grande 

Las Delicias
Sabana Grande 

En el lugar que hoy ocupa el Caracas Country Club poseyó extensa finca Bartolomé Blandín, quién era hijo de un farmacéuta  francés que vino a Venezuela en 1740, Bartolomé Blandín tenía en Chacao su estancia que era el lugar predilecto de reunión de las principales familias caraqueñas, que cultivaban la música con esmero, Arístides Rojas comentaba que las primeras reuniones musicales de Caracas se efectuaron en el oratorio de los Padres Neristas y bajo la arboleda  de “Balndín y “La Floresta”. El primer cuarteto fue ejecutado a la sombra de los naranjeros, en los días que sonreían sobre los terrenos de  Chacao los primeros arbustos de café”.
 
Chacao Colonial



En la Hacienda de Blandín, San Felipe y La Floresta que pertenecieron a Blandín y los Padres Sojo y Mohedano se cultivaron en gran escala en el valle de Caracas  las primeras plantaciones de café, en 1784.  Hasta ese momento la planta crecía como un adorno exótico en vez de planta reproductiva. “ Los granos y arbustillos recibido de las Antillas francesas había sido distribuidos entre los agricultores”. Sin ser plantados aún de manera masiva.

Adoptando el método utilizando en las Antillas para la plantación de café lograron obtener cincuenta mil plantas. Por primera vez el padre Mohedano y sus aliados contemplarían el blanco florecer en las ramas de los cafetos, para celebrar tan gran triunfo, recolectados los granos requeridos para preparar la primera infusión de café que habría de saborearse en el valle de Caracas, ofrecieron una fiesta campestre. Fue en Blandín a fines de 1786, con asistencia de aficionados a la música y de familias y personajes de Caracas.
“ Por grupos irían llegando los invitados unos en cabalgaduras, otros en carreta de bueyes, pues la calesa no había, para aquel entonces,  hecho surco ni en las calles de la capital ni en el camino de Chacao. Por otra parte, era de lujo, tanto para caballeros como para damas, manejar con gracia las riendas del fogoso corcel, que se prestaba ricamente enjaezada, según uso de la época”.

Bajo la arboleda se interpretaron melodías. Después del almuerzo comenzó a servirse el café. La primera taza se ofreció al padre Mohedano, mientras todos aplaudían.
En este siglo la hacienda Mohedano se convirtió en la Castellana,  la hacienda La Floresta del Padre Sojo en la Urbanización de La Floresta, y la hacienda Blandín en el Country Club.
El Country Club es una denominación                         
 
Josefina Pérez Velásquez en un corredor de casa antígua conocida como "La Granja" ubicada al norte de la actual casa del Caracas Country Club. En mi leyenda original especifico que "La Granja" se encontraba al norte de Blandín. Colección privada de Eduardo Pérez-Viana.


Country Club 1950 


La Caracas que Conocí inglesa de un lugar de esparcimiento situado en el campo con instalaciones y canchas para practicar deportes al aire libre. El primer Country Club de Caracas estuvo en terreno de la hacienda La Vega en  lo que hoy es Vista Alegre. En 1929 se formó  el “Sindicato Blandín” que adquirió la hacienda Blandín donde proyectaron  los campos de golf. El proyecto de los arquitectos norteamericanos Olmsted Brothers quienes desarrollaron la práctica de diseño urbano del paisaje, con una nueva actitud hacia la naturaleza “como un remedio a los males causados por la desintegración moral generada por las grandes ciudades sin forma, tanto física como social”. 

Fuente : El Diario de Caracas 1983
MB