martes, 31 de agosto de 2010

Esquina del Conde

DEL CONDE



Dos eran los condes de título nobiliario que vivían en la esquina de su nombre: Don Antonio Pacheco conde San Javier y Don Fernando Ignacio de Ascanio conde de La Granja.

El conde de San Javier, vivía desde el año

de 1732 y el conde de La Granja desde 1795. La casa de los Condes de La Granja estaba situada en el ángulo sureste de la actual Esquina del Conde y fue por muchos años propiedad de la familia Boulton. Don Fernando Ignacio de Ascanio, Conde de La Granja, asistió en unión de Manuel Marcano, ambos reconocidos realistas el año de 1814, al pueblo del Valle a entrevistarse con el terrible Boves, siendo fusilados en la calle en el sitio del rincón del Valle, por las tropas del temible guerrillero. Su cuerpo fue enterrado el día 10 de julio del mismo año en la Catedral de Caracas, con el hábito de La Merced.



Los cronistas dicen con justa razón que la "Esquina del Conde" debía llamarse en propiedad de "Los Condes", pues frente a la casa solariega del Conde de San Javier, estaba situada la del Conde de La Granja. Hacia el norte estuvo situada la casa de los Condes de Tovar, cuyo título les fuera concedido el año 1771.

La casa fue reconstruida en 1785, y hoy está transformada en Edificio de Correos. La casa del Conde de La Granja fue luego mansión de Oviedo y Baños, el autor de la primera "Historia de la Provincia de Venezuela". Luego fue destruida y en sus terrenos se construyó el "Pasaje del Capitolio", que toma su nombre del teatro del mismo nombre allí situado.

La del Conde de San Javier, propiedad de Don Antonio Pacheco antes de su total destrucción, estuvo en ella "La Imprenta Nacional", después "El Eco Venezolano" y por último "El Nuevo Diario", órgano de la dictadura gomecista.



En esa casona se instaló la Junta Suprema de Caracas, conservadora de los Derechos de Fernando VII, el 20 de abril de 1810; y

un año más tarde, -1.811- se congregaron en sus salones los Diputados del Primer Congreso de Venezuela.

Y esta es la "Esquina del Conde". Su historia queda relatada en las viviendas de la aristocracia criolla que obtuvo sus títulos nobiliarios, gracias a las numerosas haciendas que poseían, trabajadas por mano esclava.

Una memoria de Caracas



1 comentario:

  1. Saludos camaradas:
    Muy buena su información y debo agregarle que eran los más grandes esclavistas de Venezuela.

    ResponderEliminar