viernes, 10 de febrero de 2012

Restaurantes de aquella Caracas....

El Molino del Sabor en Caracas


Por Máximo Latour

El Buen vivir

Algunos restaurantes pasan, otros quedan. Uno de estos favoritos desde su creación es el Vecchio Mulino, si bien su cliente varía entre el hombre distinguido que viene al mediodía a cerrar discretamente su negocio con un visitante importante frente a un asado de cordero acompañado de un Lambrusco liviano y el bando escandaloso de los periodistas que solían intercambiar noticias calientes y a veces líneas de imperdibles para el sábado, durante decenas de whiskies consumidos en el bar, bien pasando la hora del almuerzo. Vecchio Mulino es un lugar animado de día y de noche. De ambiente formar y familiar a la vez que estrictamente profesional, donde los platos vienen en secuencia coordinada a la temperatura debida, y Dios gracias, sin que el cliente tenga que esperar tanto que se corte el apetito por desesperación, devorando toda la cesta de pan.

En el Molino

Ese viejo molino ubicado en la Avenida Solano López de Sabana Grande, es un restaurant de comida italiana considerado como uno de los más típicos en su decoración.

Se trata de una casa grande de techos rasos de madera en los que podemos observar menudas flores pintadas. En sus paredes cuelgan una cantidad inmensas de botellas de vino y al fondo se encuentra la rueda del molino dando vueltas constantemente.

En el restaurant “Al Vecchio Mulino” se preocupan mucho por la calidad de la comida, razón por la que la cocina siempre cuenta con la supervisión de la esposa de uno de los dueños, señora Rossi Montagna, quién personalmente elabora las pastas que le ofrecen al público en su selecto menú de especialidades italianas.

Esto significa que si usted visita este restaurant tendrá la seguridad de comer pastas frescas “hechas en casa” y no las compradas en paquete de cualquier automercado.

Lino y su Acordeón:

… A partir de las 7 de la noche es cuando comienza el ambiente a ponerse grato y el mejor acordeonista de la ciudad, Lino deleita a los presentes no solo con música italiana sino con lo mejor de la música internacional, sea cual sea su procedencia.

Lino y su acordeón recorren las mesas del restaurant, complaciendo peticiones e interpretando incluso melodías muy viejas que le sirven a los presentes para recordar gratos momentos.

Artículo enviado por mi amiga Gilda Cáceres a Caracas en Retrospectiva. Transcrito para el blog y los grupos por @msigillo.





Hoy convertido en un Centro nocturno
de Rock
mantiene la fachada

2 comentarios:

  1. En los recuerdos de mi paladar quedan los deliciosos pasticho y el roast beef a la inglesa que se preparaban en "Al Vecchio Mulino". Pense que lo habian cerrado pues asi lo vi hace algun tiempo, que bueno que sigan compartiendo la buena comida en ese lugar.
    Para restaurantes mas antiguos, seria lindo hacerle una nota a "La Atarraya" en la Plaza el Venezolano de Caracas.
    Saludos desde La Casita de Maribri!

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  2. La carta de "Al Vecchio Mulino" era pintada y escrita a mano". Hay coleccionistas que tienen alguno de esos ejemplares

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