viernes, 22 de marzo de 2013

La fábrica del chocolate en la Caracas vieja



En Venezuela, el cultivo comercial de la planta del cacao, se inició a fines del siglo XVI. Este cambio de mirada de los hacendados hacia la producción del cacao, se debió principalmente por el menoscabo de la producción del trigo por plagas y enfermedades.

La primera exportación comercial fue de 4 y media fanegas, se efectuó por el Puerto de la Guaira en 1.607, a bordo de la fragata "San Francisco" y tuvo como destino la ciudad de Cartagena.
Las zonas productoras de Cacao en Venezuela han variado a través de los siglos. Aquellas que se podrían denominar pioneras en el cultivo del cacao son las siguientes:

Mediados del siglo XVI: Provincias de Maracaibo y Barinas, actualmente Parte sur del Lago de Maracaibo y estados Mérida y Táchira.

Finales del Siglo XVI: Provincia de Caracas, actualmente Distrito Federal, Estados Miranda, Aragua y Carabobo.

    Principios del Siglo XVII: Los actuales Estados Falcón y Lara
    Mediados del Siglo XVII: Provincia de Cumaná, actual Estado Sucre.

El cacao había sido una bendición para Venezuela desde el siglo XVII hasta el primer tercio del siglo XIX, cuando reinó casi solitario en la economía venezolana. Hacia 1670 nuestro país se convirtió en el mayor proveedor de cacao a la Nueva España, y, desde allí, a España. Esa fue la época de las prohibiciones establecidas por el monopolio comercial español, pero también el tiempo del contrabando y de la esclavitud asociada a su cultivo.

A mediados del siglo XVIII Venezuela llegó a ser el mayor productor de cacao del mundo, exportando unas 10.000 t.m., y los cacaos venezolanos, el "Caraca" o "caraque", pequeño y grande, producido en la provincia de Caracas, y los de Maracaibo y de Puerto Cabello, eran conocidos y muy estimados en los grandes centros de consumo del incipiente capitalismo mundial. Junto con el de Soconusco (cultivado en México, a partir del Theobroma angustifolium), desaparecido del mercado,, y el de Madeleine, los cacaos de Maracaibo (inexistentes en los mercados a finales del siglo XIX) y de Caracas, especialmente el de Chuao, gozaban de la más alta reputación por su extraordinaria calidad. 

Pero hablando del chocolate en Caracas, podemos decir que  se consumía mucho chocolate. 

Los caballeros, muchos de ellos con largos bigotes, como era la moda, lo tomaban en una taza llamada "bigotero", que tenía en el borde una amplia abertura en forma de medialuna, donde los bigotudos encajaban sus mostachos para que no se les embadurnara del espeso chocolate. El chocolate, como el café, se convirtieron en elementos socializadores, junto con el helado (recordemos la famosa polémica entre Luis Sanojo y Cecilio Acosta en torno a esa innovación y sus efectos sociales).





En Caracas, como en las principales poblaciones del país, se crearon Salones de Familias, donde asistían las damas para hacer vida social en torno a una fragante y humeante taza de chocolate. El cacao, desde antiguo asociado a la figura de los "grandes cacaos", esos ricos propietarios de haciendas cacaoteras que habían adquirido títulos de Castilla, no era, en realidad, tan democrático como el café. Su elevado precio para una fecha, digamos 1728, impedía que fuera un alimento para los pobres. Una fanega, 11 , 5 kilos, costaba ese año 22 pesos, lo que lo hacía inaccesible para el bolsillo de las familias de recursos modestos, que constituían la mayoría en Venezuela. Federico Rivero Escudero, un poeta conocido como "Radamés", perteneciente al "Culto de Osiris" (1900-1926) se refirió al mismo asunto en un fragmento de su "Oda al Chocolate": No obstante, ningún fruto tanto vale: el maíz cuando caro, jamás llega a valer doce pesos la fanega, y el café, de ocho pesos nunca sale. En cambio el rey cacao vale diez y ocho pesos si es de Barlovento y hasta cincuenta pesos vale el Chuao.


Entre las empresas pioneras del chocolate en Caracas encontramos la de los hermanos Fullié, de nacionalidad suiza, fundaron en Caracas en 1861, la fábrica de chocolates “La India” .  Su producción, empleando máquinas perfeccionadas, sustituyó en gran parte al chocolate en bola hecho de cacao molido grueso y de fabricación doméstica. Esa planta contaba con 26 máquinas grandes y varias pequeñas, francesas y alemanas y producían 1000 Kg. de chocolate al día. En 1892 obtiene la marca  como “Chocolate La India”. Su organización fue reformada en 1895. En 1906 se anuncia como “Gran fábrica de Chocolate La India” , fundada en 1863 y no en 1861 como establece la anterior fuente. 

En 1913 uno de los hermanos Fullié había muerto y el otro por razones de salud tuvo que ausentarse del País  y resolvió vender la fábrica. Esta empresa fue convertida en Compañía Anónima con el nombre de Fullié & Cía. , con un capital de Bs. 500.000,oo que producía varios chocolates, en tableta, caramelos, aguas gaseosas, helados y phosphatine Fullié. Para 1920 continuaba con el mismo capital produciendo 15.000 kg, mensualmente. Obtuvo la medalla de mérito, oro y plata y el gran premio en Chicago  en 1893. Su fábrica se localizó en la Calle de la Estación de Caño Amarillo. Los promotores de la nueva compañía fueron Dr. Julio  Blanco Ustariz, Lewis J, Proctor, L. Pérez Díaz, Dr. Rafael Max Valladares y Dres. Alfredo y Oscar A Machado . Expedían Avena-cacao marca la India para 20 tazas de4 reales, la Phosphatine Fullié como alimento para todas las edades de la vida. 



En 1926 construyeron el edificio moderno, renovando totalmente la maquinaria  e instalando  refinadores de cilindros de acero, pesadoras automáticas para la fabricación de chocolate fondant y con leche,  y lanzó con su marca diversos tipos de chocolates con leche y bombones que por ser criollos no tuvo la suficiente acogida  a pesar de la magnífica calidad por lo que fue necesario presentarlos con la marca Duncan para que el público los consumiera y los encontrara excelentes.  Así que la Duncan eran productos de La India. 
No fue sino hasta 1847 que fue presentado el chocolate masticable, ya que anteriormente siempre fue servido como bebida. 

El Chocolate El Indio, se anunciaba como  la “fábrica de chocolate más antigua y acreditada en el País” . Se localizaba en Caracas estaba regentado por J. Hermann  (1859)?  De hecho José Hermann consigue su “marca de fábrica”  para cacao, chocolate y confitura, “El Indio”  en 1915.  El registro más patente para este producto es de 1863 cuando se concede el privilegio para la fabricación de chocolates al Sr. Juan B. Barboza.


La gran fábrica de chocolates y cacaos “Sultana del Ávila”, era la marca de la empresa Ramella Hnos. y Pablo Ramella Sucs. De Caracas ( ver panaderías) quién tendría 5 establecimientos  en Caracas y dos en La Guaira y en 1920 un total de 214 empleados en el ramo de la panadería y confituras. 
Existieron otras fábricas de chocolates en la capital “La Tropical” de Gregorio Pérez, “Chocolates OKA” de Pérez y Cía. que recibe en 1914  su marca de fabrica . En 1934 se anuncian Chocolates Tell . Igualmente anunciaba en 1937 “Chocolates El Rey”  de Touzzo y Zazaya C,  Así como la crema de chocolate Yogi de la Compañía industrial Venezolana de cacao en 1939.



Chocolates "La Sultana del Avila"
Pablo Ramella , Caracas 1893




El chocolate fue perdiendo clientela con la urbanización, que privilegió al café, aunque nunca fue desplazado enteramente de los brindis de los velorios, donde su aroma despertaba a los deudos desfallecientes en plan de vela. En uno de sus "20 versos al chocolate", Mariano Herrera Toro, conocido en el medio bohemio como "Theolindo", reivindica con versos ramplones a la bebida marginada: ¿Quién como tú, en los duelos presta paz y consuelos a la afligida gente, y quién más verdadera forma a un concurso da, que tú, cuando haces que más de un concurrente tenga que despedirse a la carrera por hallarse tal de esa manera... 9

Despidámonos, pues, del apetitoso chocolate, y de algunos de sus hijos más estimados, como el mousse o la carne con chocolate, con los versos iluminados del gran Bello, quien, en el brumoso Londres de 1829, le cantó a la exuberancia magnífica de la naturaleza americana: Salve, fecunda zona, que al sol enamorado circunscribes, el vago curso, i cuanto ser se anima en cada vario clima, acariciado de su luz, concibes!. tú, en urnas de coral, cuajas la almendra que en la espumante jícara rebosa.

Fuente: La Industrialización Pionera en Venezuela: 1820-1936
de Gerardo Lucas,  1998 UCAB 

"El Pan Nuestro de cada día",
 Rafael Carrtay, 
fundación Bigott, página 66-73.

9 comentarios:

  1. muy buena reseña, quisiera saber más del chocolate en venezuela!
    Gracias

    ResponderEliminar
  2. Sabrosa reseña, alimenta el espíritu; por aquí, S. California, hubo una chocolatería y bombonería "Cacao de Chuao". De mi infancia en Venezuela, mi país natal, recuerdo "La India", pero más recuerdo a Savoy (nací en 1955).

    ResponderEliminar
  3. Como podría saber si la compañía existe aún, si alguien heredo y/o tiene la representación del nombre y/o marca etc...qiue queda de ella
    carlos.valero61@gmail.com

    ResponderEliminar
  4. Chocolates La India estuvo en manos venezolanas hasta hace unos 25 años cuando fue vendida a una transnacional colombiana que exporta para Venezuela algunos productos. Hace unos meses por pura casualidad ví tabletas de La India en un pequeño supermercado libanés en Las Mercedes. Es escaso en Venezuela acaso porque aquí en nuestro pais están marcas que conocemos como Savoy, St. Moritz, La Marcona, sería aguerrida la competencia.
    Sobre La India ciertamente esta página es una belleza, lástima que no la tengamos en un libro así como el que hizo el Dr. Lovera hace unos años sobre El Cacao en Venezuela. En Caño Amarillo existe el viejo edificio de finales del siglo 19 principios del 20 que aparece en la primorosa foto sepia posterior a 1907-8. Hasta hace unos años todavía se leía el rótulo "La India" que se ve en la foto. Revistas de la época como la Técnica del MOP alabaron esta empresa que estuvo en Venezuela 130 años. La familia Machado tenía para los 80 tas. importante participación en esta industria todavía en Venezuela que fue vendida como dije a un grupo colombiano ´La Colombina creo que aun presenta las tabletas del chocolate para taza con su mismo, hermosa, histórico y evocador envoltorio tradicional por muchas décadas, acaso de diseño casi centenario.

    ResponderEliminar
  5. La chocolateria La India estuvo estuvo situada en la parroquia Santa Rosalía, entre las esquinas de Rosario a San Roque, que desaparecieron cuando construyeron la Avenida Bolívar en 1950. La zona corresponde actualmente a la avenida Lecuna, donde están los bomberos, muy cerca del Nuevo Circo.

    ResponderEliminar
  6. Hola que excelente!! Me encantaría ver y recordar los empaques de las galletas de chocolate la India y la de los tabaquitos.. Es posible verlos en algún sitio? Saludos!!

    ResponderEliminar